lunes, 2 de abril de 2012

El fondo se ve afectado por la contaminacion

El vertido de petróleo del Golfo de México ocurrido hace casi dos años ha dañado los ecosistemas de los fondos marinos mucho más de lo que los científicos imaginaban.
Entre el 15 de octubre y el 1 de noviembre de 2010, unos seis meses después de la explosión de la plataforma petrolífera de la compañía BP en el Golfo de México, el robot submarino Jason II analizaba nueve lugares cercanos al desastre en los que habitan corales de profundidad. Estas colonias se encontraban entre 260 y 2.600 metros bajo la superficie del mar, pero los científicos no encontraron en ninguna de ellas se encontraron daños sobre los corales o sobre los hábitats asociados.
Sin embargo, el 2 de noviembre de 2010 los investigadores cambiaron el lugar de muestreo hacia un área situada a 11 kilómetros del pozo de Macondo, que había sido tapado tres meses antes después de verter al océano, como una surgencia submarina, cerca de 600 millones de litros de petróleo. Tras los resultados obtenidos en los muestreos anteriores, los investigadores quedaron sorprendidos con las imágenes que ofrecía el robot Jason II de esta nueva zona situada a 1.300 metros de profundidad.

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